domingo, 29 de septiembre de 2013

Contra el amor no se puede luchar.

PARTE 1:
Camino por las calles del centro de Barcelona en busca de una idea sobre qué puedo regalarle a mi chica en unos días por esos, ya, tres meses.
-¿Miguel?
Me giro y la contemplo. Es ella. Mi ex. Siento cómo mi corazón se acelera al verla caminando hacia mí y, por un momento, pienso que la sigo queriendo. No. Es imposible. Lo dejamos hace más de un año cuando me enteré de que me estaba engañando con otro y no he vuelto a saber de ella hasta ahora. Está cambiada, pero igual de guapa que siempre.
-Hola, Miguel - me dice dándome dos besos - ¿Qué tal?
-Hola, Alicia. Bien, ¿y tú?
-Me alegro. Bien, también.
-¡Alicia!
-Hola, cielo. Mira, este es Miguel, un amigo. Miguel, este es Raúl, mi novio.
-Encantado - me dice Raúl dándome un apretón de manos.
-Lo mismo digo.
-Bueno, Miguel, nosotros nos vamos que tenemos que hacer cosas, ¿verdad que sí, cielo?
-Sí.
-Un placer haber vuelto a verte.
Se acerca a mí y me da dos besos, el último sobre la comisura de los labios.
-Adiós... - digo mientras veo cómo se aleja. Estoy hecho un lío. Pensaba que ya no la quería, que la había superado y que había vuelto a encontrar el amor en mi chica, pero parece ser que me equivocaba. Suspiro y me encamino hacia mi casa. Ahora mismo, solo tengo ganas de tener a Marina entre mis brazos diciéndome que me quiere para olvidarme de esa reencuentro con Alicia... 

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