miércoles, 2 de octubre de 2013

Él.

PARTE 8:
Te coge en brazos como si fueras una recién casada y te tumba sobre la cama, después, coge una pequeña caja que hay sobre la mesilla de noche. Te la ofrece a la vez que se sienta sobre la cama a tu lado. Sonríes y tomas la caja cuidadosamente. Vas a abrirla pero, antes, le das un beso.
-Gracias - susurras en su oido inmediatamente después de darle ese beso.
-¿Por qué me das las gracias antes de saber qué es, boba?
-Porque sé que, sea lo que sea, me encantará tanto como tú.
-Umm, pues si lo hubiera sabido no te hubiese comprado nada... Ahora tendré competencia.
-Bobo, en mi corazón solo hay espacio para ti. Solo para ti.
-Te amo.
-Yo también te amo.
Sonríe y sonríes. Abres lentamente la cajita y te encuentras algo que jamás esperaste encontrar a tus 22 años. Le miras con los ojos como platos y él, a modo de respuesta, solo te sonríe.
Sabes que vas a llorar. Solo faltan esas palabras, la guinda final del pastel.
Te tiembla el cuerpo entero y, cuando ves cómo abre la boca y empieza a gesticular esas palabras, sientes cómo, lágrimas de emoción y felicidad, comienzan a caer por tus mejillas...

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