domingo, 20 de octubre de 2013

Verano en tu corazón.

PARTE 2:
Llevas varios minutos realizando la misma acción y ya te cansa. Mirar la ropa del armario. Escoger camisetas, pantalones, vestidos, faldas, chaquetillas, leggins y blusas. Sacarlo del armario. Meterlo en la maleta. Volver al armario. Mirar la ropa del armario...
Te sientas en el suelo mientras contemplas la maleta, prácticamente a rebosar, y apoyas tu cabeza en tus piernas. Después de unos minutos así, te levantas y vuelves al armario. Sacas la ropa que queda en una de las baldas del armario y entonces, lo ves.
Ahí sigue ese pequeño perrito de peluche que sostiene un corazón en el que hay escrito un "I love you". Recuerdas cuando te lo regaló. Hace más de un año desde que lo dejasteis y, desde entonces, no has levantado cabeza. Tu corazón, ahora, está recubierto por una coraza de espinas ya que tiene miedo al amor. Miedo a volver a ser herido con falsas palabras, falsas promesas, falsas ilusiones.
Estiras la mano y lo coges. El día en que lo metiste ahí, entre la ropa, para no verlo y, así, no recordarle constantemente, viene a tu mente como un recuerdo lejano, cuando para ti, aún, está reciente.
Lo abrazas cariñosamente y pegas tu nariz a él. Sin apenas esforzarte, recuerdas su olor. Ese olor que llevarás grabado en tu mente el resto de tu vida.
Recuerdas sus abrazos, sus besos, sus caricias, sus "te quiero", su aroma, su sabor, vuestras peleas, vuestras reconciliaciones... Recuerdas cómo te hacía sentirte única con sus palabras, cómo tocabas el cielo con la punta de los dedos al hacer el amor con él, cómo te juraba que lo vuestro sería eterno, cómo te despertaba con cosquillas esos días en los que, con la escusa de ir a la casa de campo de una amiga, dormíais juntos. Mil y una cosa que solo él podía darte. Ahora todo se acabó. Ya no existe esa persona que llenaba tu corazón. Ahora estás vacía...

No hay comentarios:

Publicar un comentario