PARTE 11:
Estáis sentado en los sillones blancos de uno de los reservados. Él, como no, está a tu lado, lo que hace que no dejes de estar ni un segundo nerviosa. Sientes que, al estar tu cuerpo en contacto con el suyo, puede sentir la tremenda velocidad que lleva tu corazón. Poco a poco, todos se van yendo a la pista a bailar, hasta que solo quedáis los dos.Mueves el cuerpo levemente al compás de esa canción tan movida que te encanta, "Calor de Verano". Giras la cabeza y te topas con su mirada a escasos centímetros de la tuya mientras sonríe como un completo idiota. Tus colores aumentan y, buscas una escusa para salir de ese reservado y tranquilizarte aunque sea por momentos.
Te escusas diciendo que vas a por algo de beber a la vez que le preguntas si quiere algo él. Asiente y te pide un gintonic.
Sales de allí y caminas entre la multitud hasta la barra. Buscas un hueco y, cuando te atiende uno de los camareros, pides. Esperas apoyada de lado mientras miras al reservado. Es raro, pero entre tanta multitud vuestras miradas se cruzan una vez más. Pero, entonces, alguien se pone en medio y dejas de verle ya que, cuando vuelves a mirar, no está.
Observas el local mientras sigues esperando tus bebidas cuando, de repente, sientes como alguien te rodea por la cintura. Intentas girarte pero él te lo impide. Es entonces, cuando reconoces quién es por su colonia...
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