miércoles, 2 de octubre de 2013

Él.

PARTE 5:
Levantas la cabeza con cuidado y contemplas su preciosa sonrisa situada a escasos centímetros de tus labios y sonríes como una idiota. Idiota, sí. Una idiota por amor. No puedes negar que echabas de menos todo eso, cada pequeño detalle que te hace sonreír de verdad, no forzando la sonrisa.
Acercas su rostro con cuidado hacia el tuyo. Quieres acortar todas las distancias y sentir que no hay nada entre vosotros. Juntas sus labios a los tuyos y en medio del beso, sientes su sonrisa. Te encanta. Te encanta que sonría en medio de cada beso, es una forma de demostrar que siente de verdad esos besos.
-Me encantas - le dices. Sonríe y comienza a reírse sin motivo alguno, lo que provoca que tus mofletes cobren un color rojizo al no saber la causa de su risa. Te giras dándole la espalda y te cruzas de brazos poniendo morritos como si, en vez de 22 años, tuvieras 2 años.
Sientes como te rodea por la cintura y te atrae hacia él encajando su cuello en tu hombro. Tu piel se pone de gallina aunque tu te opones a ello ya que no quieres rendirte tan fácilmente y, sabes que él se ha dado cuenta aunque intente hacer como si nada, dado que sus cuerpos desnudos simplemente están separados por una fina sábana de lino.
-Tú me encantas hasta enfadada, boba. Eres mi mundo entero. No te vayas nunca de mi vida, por favor...

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