miércoles, 2 de octubre de 2013

Él.

PARTE 1:
Te despiertas sin ganas de nada, como cada día desde hace cuatro días. Te abrazas a la almohada y compruebas que aún huele a él. Todos los momentos que viviste esos 8 meses a su lado, pasan por tu cabeza lentamente, haciéndote sonreír. Pero entonces, vuelves a la realidad y te das cuenta de que ya ha empezado un nuevo día, en el que tendrás que aguantar, de nuevo, estar sin él.
Solo quieres olvidar todo lo que pasó y conseguir que él siga entre tus brazos haciéndote la mujer más feliz del mundo. Pero no puedes. No puedes olvidar lo que ocurrió, te resulta imposible. Y, cada vez que piensas en ello, te sientes como si lo estuvieses viviendo de nuevo, haciéndote llorar.
¿Por qué tuviste que verle ahí, en tu propia cama, follándose a una cualquiera? Tal vez el destino me quería abrir los ojos ya que estaba tan cegada de amor que no veía lo que pasaba a mi alrededor. Aún lo sigo estando, pero ahora maldigo la hora en la que Cupido me flechó.
Mi móvil suena y compruebo que es él que, como cada día, me llama. Todavía no he sido lo suficientemente fuerte para hablar con él desde que le eché de mi casa. Miro la pantalla y algo dentro de mí me hace descolgar.
Oigo su voz al otro lado del móvil y sin poder evitarlo, me echo a llorar a la vez que cuelgo.
No sé qué va a ser de mi vida ahora. No lo sé...

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