PARTE 10:
Llegáis donde habéis quedado. Le buscas con la mirada pero no está. Él es el único que falta. Muestras una sonrisa por si te están hablando mientras piensas en que quieres verle ya y observar qué sensación causas en él, ya que estás en ascuas desde que tu geme te ha dicho que le gustabas. ¿Para qué negarlo? Eso te ha causado una felicidad infinita y, aunque no te guste, sabes que estás empezando a sentir algo más que una simple atracción por él.Entonces es cuando sientes el olor de su colonia cerca tuyo. Sí, con tan solo un rato junto a él, sabes perfectamente cómo huele. Te giras y contemplas como camina hacia vosotros con las manos en los bolsillos de sus vaqueros. Está guapísimo. Esa camisa gris oscuro le sienta de infarto y, además, marca su torso y espalda perfectamente. Está completamente violable. Te ríes ante tal burrada que acaba de pasar por tu cabeza y puedes ver cómo te sonríe. Sí, tal y cómo lo ves. Te está sonriendo a ti, solo a ti, con esa sonrisa perfecta que tiene.
Saluda uno a uno a todos hasta llegar a ti, ya que te ha dejado para la última. Todo el mundo está hablando, pero para ti, es como si sólo estuvieseis los dos. Sólo los dos.
Coge tu mano con cuidado y, con mucha delicadeza, deposita en ella un beso sin apartar de tus ojos ni un segundo su mirada. Sientes sus cálidos labios sobre tu piel y puedes sentir cómo tus rodillas fallan y temes caerte pero él, como buen caballero, te sujeta con fuerza entre sus brazos consiguiendo, así, llenarte de su olor.
-Estás preciosa - te susurra al oído apartando tu pelo de éste con absoluta delicadeza.
-Gracias - tartamudeas.
Se separa de ti y, de la mano, te lleva hasta el sitio donde vais a pasar las próximas horas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario