miércoles, 2 de octubre de 2013

Él.

PARTE 4:
Te separas de él lo justo para poder mirar sus preciosos ojos y te pierdes en la inmensa profundidad de ellos.
Tu cabeza te pide que le perdones, pero tu corazón te dice que no, que no quiere volver a sufrir aunque palpite gracias a él.
¿Qué hago? Te preguntas una y otra vez. Y así, sin más, das ese paso hacia una nueva oportunidad en tu vida, dejando que la cabeza mande esta vez.
-Te quiero - le susurras lentamente al oido. Supones que con eso él dará por supuesto que lo perdonas. Efectivamente, te besa con dulzura para confirmarlo. Los besos aumentan de intensidad poco a poco. Él te intenta dar las gracias en medio de tanto beso pero tú, terminas cortándole cada vez que lo intenta. No quieres nada ahora mismo, solo sentirte suya. Solo eso. Acabáis de desnudaros sobre esa cama que tantas veces fue testigo de vuestro amor incondicional que fue "roto" por una cualquiera. Te entregas a él en cuerpo y alma, sintiendo que solo existís los dos en este mundo.
Te acurrucas en su pecho sintiendo los acelerados latidos de su corazón. Sonríes y cierras los ojos mientras sientes las yemas de sus dedos acariciando tu pelo, tu rostro, tu cuerpo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario