miércoles, 2 de octubre de 2013

Él.

PARTE 10:
Coge la cajita que, aún, tienes entre las manos y se arrodilla ante ti para decirte de nuevo esas palabras, las mejores que jamás podrás escuchar.
-Silvia, sé que no he sido el mejor novio del mundo y te he hecho mucho daño pero, quiero pedirte una nueva oportunidad para intentar rectificar todos esos fallos que he cometido. Te quiero como el primer día, mi amor jamás se acabará porque tú, con tan solo una sonrisa, lo alimentas. No te puedo regalar la luna, pero sí miles de te quieros sinceros... ¿Quieres casarte conmigo?
-Te lo he dicho antes y te lo repito ahora una y mil veces si hace falta, Pablo. ¡Sí quiero!
Das un salto y te subes encima suyo para después comerle lentamente a besos. Te bajas de él y sales corriendo de la habitación para llegar al salón. Abres las ventanas y dejas que la suave brisa agite tu pelo. Respiras el aire y te giras para mirarle.
-Ven. Acércate. Gritemos juntos al mundo que nos amamos.
Le coges la mano y le conduces hasta la ventana donde, segundos antes, estabas tú. Le sonríes y te asomas a la ventana. Contemplas el cielo azul y gritas. Gritas al mundo, sin miedo a mostrar lo que sientes.
-¡Sí quieroooooooooooo!
Te calla a besos aunque tú intentas escabullirte para poder seguir gritando. Tropezáis y caéis sobre el sofá. Te ríes y le besas. Tienes muy claro que le amas.
Ser su esposa, ¿quién te lo iba a decir?

[...FIN...]

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